La representación sudamericana dejó una huella imborrable en los dieciseisavos de final del Mundial. Brasil y Paraguay consiguieron su clasificación a la siguiente ronda luego de superar dos durísimas pruebas frente a Japón y Alemania, respectivamente, en una jornada cargada de dramatismo, goles y definiciones inolvidables.
Brasil encontró el premio en el último suspiro
El primer encuentro de la jornada enfrentó a Brasil y Japón en un duelo donde los sudamericanos dominaron gran parte del trámite, aunque se encontraron con un rival ordenado y peligroso en ataque.
Cuando parecía que el control brasileño tendría recompensa, fue Japón quien golpeó primero. A los 29 minutos, Kaishu Sano sacó un potente remate desde fuera del área que dejó sin reacción a Alisson para establecer el inesperado 1-0. La igualdad llegó a los 56 minutos gracias a Casemiro, quien conectó un certero cabezazo tras un centro preciso para devolver la esperanza al conjunto dirigido por Carlo Ancelotti.
Con el empate, ambos equipos buscaron el gol de la clasificación. Japón resistía y el partido parecía destinado al tiempo suplementario, pero cuando el reloj marcaba los 95 minutos apareció la calidad brasileña. Bruno Guimarães habilitó a Gabriel Martinelli, quien definió con enorme categoría para decretar el 2-1 definitivo y desatar la celebración brasileña.
Con esta victoria, Brasil avanza a la siguiente ronda, donde enfrentará al ganador de la llave entre Costa de Marfil y Noruega.
Paraguay firma el gran golpe del Mundial
Si la clasificación brasileña fue emocionante, la de Paraguay quedará como una de las historias más recordadas del torneo.
Luego de regresar a una Copa del Mundo tras 16 años de ausencia y avanzar como uno de los mejores terceros, la selección guaraní dio el gran batacazo al eliminar a Alemania en una infartante definición por penales.
El conjunto paraguayo abrió el marcador a los 42 minutos. Tras una gran jugada colectiva por la banda derecha, un centro preciso encontró completamente solo a Julio Enciso, quien definió de cabeza para colocar el 1-0.
Alemania reaccionó en la segunda mitad. A los 54 minutos, Kai Havertz aprovechó un pivoteo dentro del área y puso el empate para los europeos, llevando el compromiso al tiempo suplementario.
Durante la prórroga, los alemanes llegaron a convertir el 2-1 por intermedio de Jonathan Tah, pero el VAR anuló la conquista por una infracción previa sobre el arquero paraguayo.
La historia terminó definiéndose desde los doce pasos. Allí apareció la gran figura de la noche: el arquero Gill, quien detuvo dos ejecuciones alemanas para mantener con vida a Paraguay. Finalmente, Canale convirtió el penal decisivo para sellar el 4-3 y consumar una clasificación histórica frente a uno de los gigantes del fútbol mundial.
Marruecos también hace historia desde los penales
La jornada también dejó otra gran sorpresa con la clasificación de Marruecos frente a Países Bajos. El conjunto neerlandés tomó ventaja gracias al tanto de Cody Gakpo a los 72 minutos, pero cuando parecía tener asegurado el pase apareció Issa Diop, quien igualó el marcador en tiempo de descuento.
Por Países Bajos solo anotaron Koopmeiners y Weghorst, mientras que Kluivert, Timber y Summerville fallaron sus disparos. En Marruecos marcaron Rahimi, Talbi y Saibari, quien convirtió el penal definitivo para sellar la clasificación africana.
Reviewed by Redacción En La Cancha
on
30 junio
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