El fútbol peruano vuelve a verse envuelto en una fuerte controversia. El delantero colombiano Arley Rodríguez rompió su silencio tras su salida de FC Cajamarca y realizó delicadas acusaciones contra la dirigencia del cuadro cajamarquino, generando una ola de repercusiones en el entorno de la Liga 1.
En declaraciones brindadas a L1 Max, el atacante aseguró que su desvinculación del club no respondió únicamente a temas deportivos, sino a desacuerdos económicos y situaciones internas que, según indicó, venían generando incomodidad dentro del plantel.
“La decisión la venía pensando. No sé por qué todavía no ha salido el comunicado del club, no sé si están ocultando algo. Ellos decidieron despedirme y la causa fue un altercado con el profesor en el partido contra Los Chankas, algo que se pudo ver y que considero normal en el fútbol. Pero la base del despido fue porque no accedí a una reducción del 30 % de mi sueldo”, declaró el futbolista colombiano.
Rodríguez también cuestionó el manejo institucional de algunos temas contractuales dentro de la institución. Según su versión, existieron decisiones tomadas de manera abrupta con algunos jugadores del plantel y diferencias relacionadas con obligaciones económicas pendientes.
Sin embargo, las declaraciones más delicadas llegaron cuando el futbolista denunció presuntas amenazas contra integrantes del plantel. El atacante afirmó que algunos jugadores habrían recibido mensajes intimidatorios y fotografías relacionadas con armas de fuego, hechos que según señaló habrían tenido como finalidad presionar salidas o rescindir contratos.
“Había una presión rara desde arriba, primera vez que lo veo en un club. Los dirigentes son de cuidado, en algún momento amenazaron a Almirón, a Míguez y Lagos; les mandaban fotos de la familia y hasta fotos de revólveres”, manifestó el delantero cafetero.
Las declaraciones generaron inmediata reacción en FC Cajamarca, institución que emitió un comunicado oficial rechazando tajantemente las acusaciones realizadas por Rodríguez y anunciando medidas legales.
En el documento, el club negó cualquier acto de extorsión o amenaza contra miembros del plantel y exigió al futbolista retractarse públicamente de sus afirmaciones.
“Negamos la existencia de actos de extorsión por parte de la directiva a futbolistas del plantel e instamos al señor Arley Rodríguez a retractarse de dichas afirmaciones sin fundamento. En un plazo no mayor de 48 horas procederemos con las acciones judiciales correspondientes”, señaló la institución.
Asimismo, el cuadro cajamarquino sostuvo que la culminación anticipada del contrato del jugador se produjo debido a faltas laborales graves, las cuales según explicaron fueron sustentadas mediante los procedimientos correspondientes.
“Las razones de la culminación anticipada del contrato del señor Arley Rodríguez se debieron a la comisión de faltas graves laborales, las cuales fueron debidamente sustentadas por la vía correspondiente para que el jugador ejerciera su derecho de defensa”, agregó el comunicado.
La situación ha generado gran repercusión en el fútbol nacional, no solo por las graves acusaciones expuestas públicamente, sino también porque pone nuevamente sobre la mesa el debate acerca del manejo dirigencial, las relaciones contractuales y el ambiente institucional dentro de algunos clubes del balompié peruano.
Reviewed by Redacción En La Cancha
on
22 mayo
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