La salida de Gustavo Roverano de Juan Aurich estaba anunciada. No por un hecho puntual, sino como consecuencia de una crisis que, desde hace semanas, se hacía cada vez más evidente en la interna del club chiclayano.
El técnico uruguayo, conocido como “La Máscara”, decidió dar un paso al costado y lo comunicó públicamente a través de sus redes sociales, en un mensaje que luego fue replicado por el portal Ovación. En el documento, Roverano confirmó que su salida responde a la imposibilidad de trabajar en condiciones adecuadas. “Debido a la falta de condiciones… he decidido dar por finalizado mi vínculo”, expresó de manera breve pero contundente.
Detrás de esa frase, sin embargo, se esconde un escenario mucho más complejo.
Desde su llegada el pasado 10 de febrero, Roverano asumió el reto de liderar un proyecto que buscaba devolver al club —campeón nacional en 2011— al fútbol profesional. No obstante, el panorama que encontró estuvo lejos de ser el ideal. Problemas económicos, desorden dirigencial y una planificación prácticamente inexistente marcaron su corto ciclo.
Distintos reportes de la prensa deportiva peruana dan cuenta de que el entrenador ya había manifestado su preocupación por la falta de comunicación con la directiva, que incluso dejó de contactarlo durante varios días. A ello se sumó la imposibilidad de conformar un plantel competitivo: el equipo no contaba con jugadores suficientes ni garantías para afrontar la Liga 3 en igualdad de condiciones frente a otros clubes.
El aspecto financiero terminó por agravar la situación. Con deudas millonarias y el riesgo latente de sanciones que podrían impedir la inscripción de futbolistas, el panorama institucional de Juan Aurich se volvió insostenible. La salida de jugadores y la incertidumbre general terminaron por debilitar cualquier intento de proyecto deportivo.
En ese contexto, la renuncia de Roverano no sorprende. Más bien, confirma el delicado momento que atraviesa el club norteño, que hoy lucha por reorganizarse en medio de una crisis que trasciende lo deportivo.
