Estadio Elías Aguirre: convenio entre GORE Lambayeque e IPD en polémica por uso para fiestas populares
Chiclayo, Lambayeque. El convenio firmado entre el Gobierno Regional de Lambayeque y el Instituto Peruano del Deporte (IPD) para la administración del Estadio Elías Aguirre por un periodo de dos años vuelve al centro del debate público. Lo que en su momento fue anunciado como una oportunidad para recuperar y poner en valor el principal recinto deportivo de la región, hoy genera cuestionamientos tras la reciente realización de un evento masivo tipo “carnaval de integración” dentro del complejo.
La actividad, que congregó a cientos de personas, dejó imágenes preocupantes del estado del estadio: residuos esparcidos en el campo y en las tribunas, infraestructura sin mantenimiento visible y un terreno que dista mucho de estar en condiciones óptimas para la práctica del fútbol profesional o amateur. Así lo dio a conocer el diario La Verdad de Chiclayo.
Un estadio con serias deficiencias
El Estadio Elías Aguirre arrastra problemas estructurales desde hace varios años. Deficiencias en el sistema de drenaje, deterioro del césped natural, fallas en los servicios higiénicos y en la infraestructura de tribunas han sido reportadas en reiteradas oportunidades. En temporadas recientes, incluso se ha cuestionado su aptitud para albergar partidos oficiales debido a las malas condiciones del campo tras lluvias intensas.
El convenio entre el Gobierno Regional y el IPD tenía como finalidad, precisamente, impulsar mejoras progresivas en la infraestructura, optimizar su administración y garantizar que el recinto cumpla con los estándares necesarios para competencias de alto nivel. Sin embargo, sectores vinculados al deporte lambayecano sostienen que el enfoque actual no estaría priorizando la recuperación técnica del estadio.
De escenario deportivo a espacio para eventos
La realización de actividades festivas dentro del complejo ha generado críticas entre dirigentes deportivos y aficionados, quienes consideran que el uso del estadio para eventos populares, sin una planificación adecuada ni protocolos estrictos de cuidado, agrava el deterioro de un recinto ya golpeado por el abandono.
Si bien la normativa permite que los estadios públicos sean utilizados para actividades culturales o sociales, especialistas advierten que esto debe hacerse garantizando la protección de la infraestructura y sin comprometer su función principal: servir al deporte regional.
Cuestionamientos a la gestión
La controversia gira en torno a la gestión del convenio. La ciudadanía espera que el Gobierno Regional cumpla con los compromisos asumidos ante el IPD y la población: rehabilitar el estadio, invertir en su mantenimiento y convertirlo en un espacio digno para el desarrollo del fútbol y otras disciplinas.
El Estadio Elías Aguirre no solo es un recinto deportivo; es un símbolo para Chiclayo y para toda la región Lambayeque. En sus instalaciones se han disputado encuentros históricos y ha sido sede de competencias nacionales e internacionales. Hoy, sin embargo, su estado inservible y el uso para actividades masivas no deportivas reavivan el debate sobre la prioridad que se le está dando al deporte en la agenda regional.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿se está aprovechando el convenio para recuperar el principal escenario deportivo de Lambayeque o se está profundizando su deterioro? La respuesta, para muchos ciudadanos, se ve reflejada en las imágenes recientes del estadio tras el denominado “carnaval de integración”.
