Tras la reciente denuncia por presunto abuso sexual contra tres jugadores del club (Carlos Zambrano, Sergio Peña y Miguel Trauco) presentada por una joven argentina de 22 años en Montevideo, la tensión interna de la institución se disparó. En respuesta a este escándalo extradeportivo, barristas —identificados como parte del grupo Comando Sur— ingresaron a la fuerza al complejo de Matute durante el entrenamiento.
Agresiones a figuras del equipo
Los hinchas violentos encararon a los futbolistas presentes. Según los reportes, además de insultos y amenazas, Guerrero y Advíncula fueron golpeados durante el incidente. Algunos testimonios señalan que incluso al lateral Luis Advíncula lo habrían agredido cuando estaba en el suelo y le habrían robado sus zapatillas.
No solo los jugadores veteranos fueron afectados: Franco Navarro Mandayo, actual director deportivo del club, también recibió agresiones durante la irrupción en el estadio.
Contexto del escándalo
La agresión de hinchas se produce en medio de una jornada extraordinaria de tensión para el club. La denuncia por abuso sexual —que habría ocurrido en un hotel de concentración en Montevideo durante una gira del equipo— llevó a la directiva a separar indefinidamente del primer equipo a los tres futbolistas implicados, además de abrir procesos disciplinarios internos y colaborar con las autoridades correspondientes.
Reacciones y consecuencias
Diversos periodistas deportivos han condenado el acto de violencia, señalando que si bien los hinchas tienen derecho a expresar descontento o exigir responsabilidades, la violencia física no está justificada bajo ninguna circunstancia.
Hasta el momento, ni el club ni las autoridades han emitido un parte oficial detallado sobre el estado físico de Guerrero, Advíncula o Navarro, ni se conocen medidas institucionales adicionales para reforzar la seguridad en las instalaciones de entrenamiento.
