Ayacucho FC atraviesa uno de los momentos más complicados de su temporada tras el fallo de la Comisión Disciplinaria que le quitó los puntos del partido suspendido ante Comerciantes Unidos. Aquel encuentro, que inicialmente ganaba 1-0, fue detenido por el árbitro debido al lanzamiento de objetos desde la tribuna. La resolución final determinó otorgar la victoria por 3-0 al rival, al considerar que el cuadro ayacuchano no garantizó las condiciones de seguridad necesarias para continuar el compromiso.
El impacto deportivo del fallo fue inmediato: Ayacucho FC perdió los tres puntos, recibió una severa multa económica y cayó nuevamente a zona de descenso directo. El club considera que el castigo es desproporcionado y anunció una apelación, argumentando que cumplió con evacuar la tribuna y que la reanudación del partido dependía de la voluntad de Comerciantes Unidos, equipo que decidió no regresar al campo de juego. Aun así, la sanción quedó registrada en la tabla y modificó por completo su panorama en la recta final del torneo.
Con una sola fecha por disputarse, la zona baja de la tabla acumulada queda al rojo vivo. Alianza Universidad permanece último con 25 puntos, mientras que Ayacucho FC se sitúa en el penúltimo lugar con 29 unidades y una diferencia de gol negativa. Apenas por encima aparece UTC con 32 puntos, seguido de Juan Pablo II con 33 unidades. En un pequeño margen también figuran Sport Boys y Comerciantes Unidos, cada uno con 36 puntos. Todos ellos aún miran de reojo la zona de riesgo, pero los más comprometidos son Ayacucho y Alianza Universidad.
A falta de una jornada para terminar el campeonato, Ayacucho FC necesita ganar su último partido y esperar un tropiezo de UTC para intentar salvar la categoría. El descenso se definirá en noventa minutos dramáticos: cualquier error podría sellar su permanencia o enviarlo directamente a la Liga 2. La presión es máxima y el club ayacuchano enfrenta uno de los cierres más tensos de las últimas temporadas.
